Adrián María Soto

Escribo historias de hombres que se atreven a ser ellos mismos.

Nacido entre montañas y mar, crecí rodeado de las voces de una familia que sabía contar historias — aunque no todas se contaban en voz alta. Fue precisamente ese silencio lo que me enseñó que las historias más importantes son las que alguien se atreve a decir por primera vez.

Mis novelas nacen de un amor profundo por las regiones de España: los olivares de Jaén, las cocinas de Donostia, los caminos de Galicia, las calles de Gràcia. Cada historia se arraiga en un lugar concreto, con sus olores, sus sabores, su luz y su gente. Porque el amor no ocurre en el vacío — ocurre entre el humo de una paella, en el silencio de un bosque de pinos, bajo la lluvia del Cantábrico.

Escribo romance entre hombres. Romance con cuerpo, con alma y con tierra bajo las uñas. Mis protagonistas no son héroes perfectos — son hombres que cargan con secretos, con miedo, con el peso de lo que nunca dijeron. Y que un día, por amor o por necesidad, encuentran el valor de mirarse al espejo y decir: soy yo.

Cuando no escribo, se me puede encontrar en algún mercado local buscando el queso perfecto, discutiendo sobre vino con quien quiera escuchar, o caminando por senderos que todavía no tienen nombre en Google Maps.

Todas mis novelas tienen final feliz. Siempre. Porque la vida ya tiene bastantes finales amargos — y mis lectores merecen salir de cada libro con el corazón más lleno de lo que entraron.

Salir del Armario — Amor que no se esconde
16 novelas independientes, cada una en una región diferente de España.

— Adrián